Con consignas y retratos en mano, familiares, amigos y comunitarios de la localidad de Guiza se congregaron este jueves frente al Palacio de Justicia de San Francisco de Macorís para exigir una condena de 30 años de prisión contra los responsables de la muerte de Miguel Ramón Cruz Gómez, de 31 años, asesinado a tiros en las inmediaciones del Parque de los Mártires.
El trágico suceso ocurrió durante la madrugada del lunes 13 de julio de 2026, en un puesto de comida rápida. En el ataque también resultó herida de bala en una pierna una joven que se encontraba en el lugar.
Lewis Ramón Cruz Gómez, hermano de la víctima y testigo presencial del hecho, desmintió categóricamente la versión difundida por el principal sospechoso, Jonathan Romero, alias “El Negro”, quien alegó que el altercado inició porque los acompañantes de Miguelito le faltaron el respeto a su esposa.
Según el hermano, todo comenzó por una discusión menor relacionada con el turno para ser atendidos. Asegura que Romero y sus acompañantes se retiraron, pero regresaron minutos después fuertemente armados y abrieron fuego contra Miguelito.
Jonathan Romero, quien se entregó voluntariamente a la Policía acompañado de su abogado, sostiene que él no realizó los disparos mortales y que fue agredido al regresar al negocio a buscar un dinero que se le había caído.
Denuncian ocultamiento de videos
Durante la protesta, los familiares denunciaron que las autoridades han mostrado únicamente las grabaciones de las cámaras del interior del establecimiento, mientras ocultan los videos de la cámara frontal, donde —aseguran— se observaría claramente el momento de los disparos y a una mujer que presuntamente recogió el arma de fuego tras el ataque.
“No fue a un perro que mataron, fue a un muchacho de familia, serio, trabajador y sin antecedentes. Queremos 30 años para los responsables, porque ambos dispararon”, expresó uno de los manifestantes.
El Ministerio Público mantiene bajo custodia a Jonathan Romero “El Negro” y continúa recabando testimonios, pericias balísticas y análisis forenses para la presentación de la medida de coerción. La comunidad de Guiza advirtió que no descansará hasta que se esclarezca completamente el caso.




