El Gobierno de Estados Unidos, mediante una orden ejecutiva del presidente Donald Trump, puso fin al turismo de partos y estableció sanciones permanentes para quienes usaron su visa de turista o estudiante para dar a luz en territorio estadounidense. La medida, denominada «Ending Birth Tourism», es de aplicación inmediata y contempla la cancelación del visado, así como la prohibición permanente de entrada al país para quienes incurrieron en esta práctica.
El especialista en asuntos migratorios Roque Leonel Rodríguez explicó que el Gobierno estadounidense ya utiliza Big Data e Inteligencia Artificial para cruzar información de historiales de visados, registros de admisión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y certificados de nacimiento. De este modo, las autoridades pueden identificar a quienes usaron su visa B1/B2 para dar a luz, sin importar cuánto tiempo haya pasado desde el nacimiento.
Rodríguez detalló que el decreto busca desmantelar una industria millonaria y redes organizadas, especialmente en países como China, donde se cobraba entre 40,000 y 100,000 dólares por hospedaje, cuidado médico y entrenamiento para engañar a los cónsules y lograr que las mujeres tuvieran bebés estadounidenses. La orden también contempla sanciones directas a agencias, empresas o facilitadores dentro y fuera de Estados Unidos que participen en estas prácticas.
El especialista aclaró que la ciudadanía del niño no se elimina de manera inmediata, ya que la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos protege la ciudadanía por nacimiento, salvo que se produzca un cambio en la corte. La medida no se aplica en casos de razones humanitarias o de interés nacional. Además, el Departamento de Estado reforzó los requisitos para la solicitud de visas, tanto de inmigrante como de no inmigrante, para que las autoridades puedan examinar la actividad pública en las redes sociales y así identificar el perfil de los interesados.




